Embarazo Ectópico

Embarazo Ectópico o extrauterino

La concepción del embrión se produce en el interior de las trompas de Falopio. Una vez que el óvulo ha sido fecundado, éste se desplaza hasta situarse en el útero, que es el lugar donde se desarrollará el feto durante nueve meses. Sin embargo, en algunos casos, ciertas complicaciones pueden hacer que el óvulo se implante en otras partes del cuerpo: es entonces cuando se produce el embarazo ectópico o extrauterino. El más común de todos es el embarazo tubárico, que ocurre cuando el óvulo se implanta en las trompas de Falopio. Aunque también, pero en menor medida, puede implantarse en los ovarios, el abdomen o el cuello uterino. Si el embarazo extrauterino continúa sin interrupción puede provocar la rotura de la trompa de Falopio y por lo tanto una hemorragia que podría poner en peligro la vida de la madre.

La sospecha de un embarazo ectópico o extrauterino puede aclararse con una prueba de embarazo positiva, una exploración ginecológica y una ecografía abdominal. Una prueba de embarazo positiva, una matriz vacía y la falta de aumento de hormonas del embarazo en la sangre son características de un embarazo ectópico o extrauterino. Si este tipo de embarazo no finaliza con un aborto natural, el tratamiento a seguir es la intervención de su Ginecóloga(o) para extirpar el embrión mediante una laparoscopía o con ayuda de determinados medicamentos.

Síntomas

Dolor intenso en el bajo vientre y pérdidas de sangre (no siempre) de un color negruzco. Estos síntomas suelen aparecer una semana o dos después de la primera falta.

Si la mujer no es tratada a tiempo, el embarazo ectópico puede provocar un accidente importante, por ejemplo, una rotura de trompa. Esta es una complicación muy grave, que puede causar una hemorragia interna, y se manifiesta con un dolor muy fuerte en un lado del abdomen.

Tratamiento

El embarazo fuera del útero no es viable y puede poner en peligro la vida de la madre. La mujer debe ser tratada de urgencia en cuanto se detecta la anomalía para evitar o cortar la posible hemorragia interna. La gestación entonces se interrumpe, por lo que se le recomienda asistir con su Ginecóloga en Guadalajara.

Segundo mes de embarazo

Desarrollo embriónico en el Segundo mes de embarazo

Durante el segundo mes de embarazo, la bola de células se convierte en un embrión al comienzo de la sexta semana. La etapa embriónica del embarazo dura aproximadamente cinco semanas. En este momento, se empiezan a desarrollar los principales órganos internos.

En el segundo mes de embarazo, en las semanas 5 a 6, el embrión tiene menos de 1/5 pulgada (de 4 a 5 mm) de largo. Se desarrollan un sistema circulatorio y un corazón que late muy básicos. Aparecen unos brotes que serán luego los brazos y las piernas. Se empieza a formar el tubo neural. El tubo neural, más adelante, formará el cerebro, la médula espinal y los nervios principales. Aparece el brote de una cola y se empieza a formar el cordón umbilical.

Entre las semanas 7 a 8 del segundo mes de embarazo, el embrión tiene de 1/4 a 1/2 pulgada (de 7 a 14 mm) de largo. Se ha formado el corazón. Comienzan a aparecer los dedos de las manos y de los pies conectados por membranas. Los brazos se doblan en el codo. Se empiezan a formar el labio superior, el hígado, los párpados, los ojos y las orejas externas. Los órganos sexuales son iguales, ni femeninos ni masculinos, en todos los embriones hasta la séptima u octava semana. Si un gen inicia el desarrollo de los testículos, el embrión se desarrollará como masculino. Si esto no ocurre, el embrión desarrolla ovarios y se convierte en femenino.

El segundo mes del embarazo, es cuando los síntomas se vuelven muy notorios.  Suelen empeorar los malestares comunes, como la sensibilidad en los senos, la fatiga, las ganas frecuentes de orinar, la acidez, las náuseas y los vómitos. El cuerpo de la mujer produce más sangre durante el embarazo y su corazón late más rápido y fuerte que lo normal para transportar esa sangre, los Ginecólogos en Guadalajara recomiendan iniciar un control de embarazo.

Alergia

Alergia durante el embarazo

La alergia durante el embarazo es la reacción anormal cuando te expones a determinadas sustancias en el medio ambiente o con la ingestión de algunos alimentos o medicamentos.

Tratamiento

La primera inquietud de la mujer embarazada que padece alergia crónica es si podrá continuar su tratamiento médico con la garantía absoluta de que no afectará al desarrollo del feto. Los Ginecólogos en Guadalajara afirman que no hay indicios de que el embrión o feto corra riesgo a causa de la medicación de la madre para tratar una alergia, y van más allá: para él es fundamental que la madre controle su enfermedad.

Sí es recomendable, sin embargo, que la mujer, antes de la concepción, consulte con su Ginecóloga(o) para determinar si serían necesarios otro tipo de fármacos para aliviar sus síntomas. Se aconseja también, como medida precautoria, evitar el contacto con las sustancias que le provocan la reacción, como ocurre con el polen, el polvo, la hierba u otras plantas en el caso de la rinitis alérgica estacional o de duración indefinida.

La persona alérgica puede llevar una vida normal, si bien una serie de medidas la ayudarán a aumentar su calidad y más si se encuentra en estado de gestación: ventilar bien la casa y mantenerla con temperatura templada y ambiente seco, evitar moquetas y edredones de plumas, etc. Se trata de esquivar aquellas situaciones que más le puedan perjudicar y generar una alergia.

Síntomas

En cuanto al desarrollo de la enfermedad durante la gestación, se estima que alrededor de un 50 por ciento de las embarazadas alérgicas no sufren más complicaciones, mientras que el resto sí considera que su estado de gravidez agrava los síntomas de la alergia.

Un tratamiento adecuado y a tiempo es más beneficioso que una enfermedad aguda o no controlada. Sin embargo, pese a todas las precauciones no siempre es posible predecir de qué manera reaccionará el sistema inmune durante el embarazo. Se calcula que un 50 por ciento de las embarazadas que sufren de alergia no manifiestan mayores complicaciones y algunas incluso, dicen sentirse mejor, mientras que el otro 50 por ciento dice sentirse peor y consideran que su alergia ha empeorado con la gestación.

Edad para embarazarse

Edad para embarazarse en mujeres

Las mujeres pueden tener cualquier edad para embarazarse, pueden tener hijos a cualquier edad sin correr los peligros que comportaba la maternidad muy temprana o muy tardía en otras épocas. Pero en algunos periodos de su vida aumenta el riesgo de concebir hijos con alteraciones cromosómicas, como el síndrome de Down (que se produce por la presencia de tres cromosomas 21 en lugar de dos).

La edad ideal

Para disminuir el riesgo de engendrar hijos con problemas, los Ginecólogos recomiendan que lo ideal es que la mujer sea madre entre los 22 y los 30 años.

¿Qué ocurre cuando la madre es menor de 20 años?

Las mujeres muy jóvenes tienen un riesgo ligeramente superior de concebir un hijo con síndrome de Down o con otros defectos congénitos, entre ellos, la gastrosquisis, una alteración que consiste en que el bebé nace con una rotura de la pared del abdomen.

¿Y si es mayor de 35?

A partir de esta edad va aumentando progresivamente el riesgo de alteraciones en el número de los cromosomas del embrión. Esto, a su vez, hace que haya más posibilidades de sufrir abortos espontáneos y de tener bebés que padezcan síndrome de Down y con otras alteraciones cromosómicas.

¿Es preferible renunciar a la maternidad a partir de los 40 años?

Esta es una decisión que debe tomar la mujer junto con su pareja, tras haberse informado sobre los riesgos de alteraciones cromosómicas que conlleva el embarazo y las posibilidades que hoy existen de diagnosticar esas anomalías durante la gestación. También deben saber que existe la posibilidad legal de interrumpir el embarazo si el feto está afectado.

¿Podemos saber si el feto tiene alguna anomalía?

Existen varias técnicas para conocer si el feto sufre o no determinadas anomalías. Mediante la ecografía de alta resolución (que se realiza a todas las embarazadas entre las semanas 18ª y 20ª), se descubre una gran cantidad de malformaciones físicas del futuro bebé.

Con la amniocentesis y el análisis de vellosidades coriales se estudian los cromosomas del feto y se averigua si hay alteraciones, por ejemplo, tres cromosomas 21 en vez de dos. Estas pruebas solo se practican cuando existe un riesgo elevado de engendrar un bebé con alteraciones cromosómicas, por ejemplo, si la mujer es mayor de 35 años, por lo que se recomienda visitar a su Ginecólogo en Guadalajara.

primer semana de embarazo

La primer semana de embarazo siempre se empiezan a contar desde la fecha del primer día de la última regla, porque este es el único dato objetivo de que dispone su Ginecóloga(o), ya que la ovulación (que suele ocurrir aproximadamente 14 días después del inicio de la última regla) se puede preveer, pero nunca conocer con exactitud.

Por esta razón, las semanas de desarrollo del feto no suelen coincidir con las de embarazo y suele haber un desfase de dos semanas en el recuento. Es decir, a un embarazo de seis semanas le suele corresponder un embrión de cuatro semanas (si el ciclo menstrual dura menos de 28 días la diferencia será menor y si dura más será mayor).

El embarazo tiene una duración media de 40 semanas (38 de desarrollo fetal) que corresponden a diez meses lunares (de 28 días cada uno), es decir 280 días.

La fecha del parto se calcula añadiendo a la fecha de la última menstruación nueve meses más una semana.

La ecografía lo calcula con precisión

Cuando las reglas no son regulares, como ocurre por ejemplo con las mujeres que sufren el síndrome de ovario poliquístico las ovulaciones tampoco lo son y, por lo tanto, es imposible saber en qué momento se ha ovulado después de tener la última regla, y cuándo se ha producido la concepción.

En la ecografía del primer trimestre, que se realiza en las semanas 11-12, se mide al embrión para conocer las semanas reales de embarazo. Este dato es el verdaderamente certero, y no la fecha de la última regla. En la mayoría de los casos, coinciden pero cuando no ocurre así, la información más fiable es la de la ecografía.

Los Ginecólogos en Guadalajara empiezan a contar el embarazo desde el primer día de tu último ciclo menstrual (que por regla general es dos semanas antes de la ovulación) aunque, naturalmente, en ese momento aún no estabas embarazada. Lo cuentan así porque la mayoría de las mujeres no saben con exactitud cuándo ovulan, pero sí saben cuándo empezó su último periodo.