Alergia

Alergia durante el embarazo

La alergia durante el embarazo es la reacción anormal cuando te expones a determinadas sustancias en el medio ambiente o con la ingestión de algunos alimentos o medicamentos.

Tratamiento

La primera inquietud de la mujer embarazada que padece alergia crónica es si podrá continuar su tratamiento médico con la garantía absoluta de que no afectará al desarrollo del feto. Los Ginecólogos en Guadalajara afirman que no hay indicios de que el embrión o feto corra riesgo a causa de la medicación de la madre para tratar una alergia, y van más allá: para él es fundamental que la madre controle su enfermedad.

Sí es recomendable, sin embargo, que la mujer, antes de la concepción, consulte con su Ginecóloga(o) para determinar si serían necesarios otro tipo de fármacos para aliviar sus síntomas. Se aconseja también, como medida precautoria, evitar el contacto con las sustancias que le provocan la reacción, como ocurre con el polen, el polvo, la hierba u otras plantas en el caso de la rinitis alérgica estacional o de duración indefinida.

La persona alérgica puede llevar una vida normal, si bien una serie de medidas la ayudarán a aumentar su calidad y más si se encuentra en estado de gestación: ventilar bien la casa y mantenerla con temperatura templada y ambiente seco, evitar moquetas y edredones de plumas, etc. Se trata de esquivar aquellas situaciones que más le puedan perjudicar y generar una alergia.

Síntomas

En cuanto al desarrollo de la enfermedad durante la gestación, se estima que alrededor de un 50 por ciento de las embarazadas alérgicas no sufren más complicaciones, mientras que el resto sí considera que su estado de gravidez agrava los síntomas de la alergia.

Un tratamiento adecuado y a tiempo es más beneficioso que una enfermedad aguda o no controlada. Sin embargo, pese a todas las precauciones no siempre es posible predecir de qué manera reaccionará el sistema inmune durante el embarazo. Se calcula que un 50 por ciento de las embarazadas que sufren de alergia no manifiestan mayores complicaciones y algunas incluso, dicen sentirse mejor, mientras que el otro 50 por ciento dice sentirse peor y consideran que su alergia ha empeorado con la gestación.

Los Miomas

Miomas

Los miomas son tumores benignos (no cancerosos) más comunes del tracto genital femenino. También son conocidos como fibromas, fibromiomas o leiomiomas.

Se desarrollan en la pared muscular del útero. Aunque no siempre producen síntomas, su tamaño y localización pueden causar problemas en algunas mujeres, como por ejemplo sangrado ginecológico y dolor en el bajo vientre.

Los Ginecólogos en Guadalajara desconocen las causas exactas de la aparición de los miomas, no están todavía bien establecidas, los Ginecólogos creen que se deban tanto a una predisposición genética como a una mayor sensibilidad a la estimulación hormonal (principalmente estrógeno). Algunas mujeres que pueden tener esta predisposición, desarrollan factores que permiten que estos crezcan bajo la influencia de las hormonas femeninas. Esto explicaría por qué razón ciertos grupos étnicos y familiares son más propensos a tener miomas.

Los miomas varían mucho en tamaño. En algunos casos pueden provocar un crecimiento acentuado del útero, simulando una gravidez de hasta 5 o 6 meses. En la mayoría de los casos los miomas son múltiples.

Los miomas pueden localizarse en diversas partes del útero. Existen, básicamente, cuatro tipos de mioma:

Miomas

1 – Subserosos: Aparecen y se desarrollan bajo la capa (serosa) externa del útero y se extienden a través de ésta, dando al útero una apariencia nodular. Típicamente no afectan el flujo menstrual, pero pueden causar dolores en el bajo vientre, en la región lumbar y sensación de presión en el abdomen. Suelen desarrollar un cabillo o pedículo, haciéndolos difíciles de distinguir de un tumor ovárico en la ultrasonografía.

2 – Intramurales: Se desarrollan en la pared del útero y se extienden hacia adentro, aumentando el tamaño del útero. Son el tipo más común de mioma. Pueden causar sangrado menstrual intenso y dolores en el bajo vientre y en la región lumbar y/o sensación de presión generalizada en el bajo vientre, de que se quejan muchas mujeres.

3 – Submucosos: Se encuentran justo bajo el revestimiento interno del útero (endometrio). A pesar de que son el tipo menos común de mioma, son los que más problemas suele causar. Incluso un pequeño mioma submucoso puede causar sangrado ginecológico masivo.

4- Pediculados: Son los miomas que inicialmente crecen como subserosos y se destacan parcialmente del útero, quedando ligados a éste apenas por una pequeña porción de tejido llamada pedículo. Se los puede confundir en la ultrasonografía con tumores ováricos.