Cesárea de emergencia

Cesárea de emergencia en el embarazo

La cesárea de emergencia ocurre cuando la madre está dando a luz de manera natural y surge una complicación. En estos casos, la cesárea no es planificada y es efectuada como una decisión del médico en una situación crítica para salvar la vida del bebé y conservar el bienestar de la madre.

Si vas a tener un bebé, los Ginecólogos en Guadalajara recomiendan decidir antes de que llegue el momento del parto, cómo quieres traerlo al mundo. Pero incluso si se opta por un parto natural, y por lo tanto excluyes una intervención quirúrgica, puede ocurrir durante el parto que se necesite una cesárea a modo de emergencia.

Las causas más comunes por las que se practica son: prolapso (salida) del cordón umbilical, desprendimiento de la placenta con hemorragia, sufrimiento fetal agudo, detección en ese momento de una desproporción entre la pelvis materna y la cabeza fetal, y parto de nalgas que no evoluciona bien.

En ocasiones la fase de contracciones transcurre con total normalidad y nada hace presagiar la necesidad de una cesárea. No hay que pensar que esas contracciones fueron inútiles, al contrario: ayudaron a estimular el funcionamiento de los distintos órganos del bebé.

Por ser inesperada, una cesárea urgente tiene un impacto emocional mayor.

Cómo debe prepararse:

El tipo de anestesia es una decisión que toma su Ginecóloga(o) después de valorar las circunstancias de la embarazada y de su hijo.

– Si le habían puesto analgesia epidural, lo lógico es que se aproveche ésta aumentando la dosis. La madre puede ver a su hijo en el momento de nacer.

– Si van a aplicarle anestesia general, la mujer permanece en ayunas para evitar el riesgo de una aspiración del contenido gástrico hacia el pulmón. Minutos antes de la operación, se vacía su vejiga mediante una sonda y se le pone una vía en la vena del brazo para introducir suero y fármacos.

– Le pedirán que se desprenda de sus joyas y objetos metálicos y que retire el esmalte de las uñas.

Prolapso

Prolapso de órganos pélvicos

El Prolapso de órganos pélvicos es el descenso de los genitales internos de la mujer a través de la vagina. Se presenta habitualmente en mujeres peri o post menopáusicas, sobre 50 años. El gran evento asociado a la posibilidad de prolapso genital es la presencia de partos vaginales previos.

En general, a mayor número de partos vaginales y niños de mayor peso al nacer, el riesgo de prolapso genital aumenta. Por esto, la gran medida preventiva es un adecuado control del embarazo y la atención del parto por su Ginecólogo en Guadalajara.

Las pacientes que consultan por esta dolencia, son habitualmente mujeres post menopáusicas que acusan peso y masa vaginal, asociado -en la mitad de los casos- con escape involuntario de orina (incontinencia urinaria).

El diagnóstico es clínico -con historia y examen físico- se puede solicitar una ecografía transvaginal para descartar otras patologías ginecológicas y en el caso de incontinencia urinaria, se confirma con un examen denominado cistomanometría.

El tratamiento es habitualmente quirúrgico, y lo que se intenta es reparar las estructuras dañadas. En esta área, ha tenido gran desarrollo el uso de mallas protésicas, que buscan mantener las estructuras genitales en su lugar y corregir la incontinencia urinaria cuando es necesario.

El prolapso de órganos pélvicos femenino (POP) es una de las indicaciones más comunes dentro de las cirugías ginecológicas. Entre un 7,5-14% de las histerectomías realizadas tiene como causa el Prolapso de órganos pélvicos. El estudio Women´s Health Initiative (WHI) describe que un 41% de mujeres no histerectomizadas y el 38% de las mujeres histerectomizadas tenían algún tipo de prolapso. En este mismo trabajo, el prolapso del compartimento anterior siempre fue el más frecuente, tanto en mujeres nulíparas como en multíparas y en mujeres histerectomizadas versus las no histerectomizadas.

Prolapso

Prolapso de órganos pélvicos

El Prolapso de órganos pélvicos es el descenso de los genitales internos de la mujer a través de la vagina. Se presenta habitualmente en mujeres peri o post menopáusicas, sobre 50 años. El gran evento asociado a la posibilidad de prolapso genital es la presencia de partos vaginales previos.

En general, a mayor número de partos vaginales y niños de mayor peso al nacer, el riesgo de prolapso genital aumenta. Por esto, la gran medida preventiva es un adecuado control del embarazo y la atención del parto por su Ginecólogo en Guadalajara.

Las pacientes que consultan por esta dolencia, son habitualmente mujeres post menopáusicas que acusan peso y masa vaginal, asociado -en la mitad de los casos- con escape involuntario de orina (incontinencia urinaria).

El diagnóstico es clínico -con historia y examen físico- se puede solicitar una ecografía transvaginal para descartar otras patologías ginecológicas y en el caso de incontinencia urinaria, se confirma con un examen denominado cistomanometría.

El tratamiento es habitualmente quirúrgico, y lo que se intenta es reparar las estructuras dañadas. En esta área, ha tenido gran desarrollo el uso de mallas protésicas, que buscan mantener las estructuras genitales en su lugar y corregir la incontinencia urinaria cuando es necesario.

El prolapso de órganos pélvicos femenino (POP) es una de las indicaciones más comunes dentro de las cirugías ginecológicas. Entre un 7,5-14% de las histerectomías realizadas tiene como causa el Prolapso de órganos pélvicos. El estudio Women´s Health Initiative (WHI) describe que un 41% de mujeres no histerectomizadas y el 38% de las mujeres histerectomizadas tenían algún tipo de prolapso. En este mismo trabajo, el prolapso del compartimento anterior siempre fue el más frecuente, tanto en mujeres nulíparas como en multíparas y en mujeres histerectomizadas versus las no histerectomizadas.